Pues resulta que en la ciencia, así como en la política, siempre ganan los mismos. Escribo con muchísima tristeza esta nota queridos hocicones, porque esperábamos que el premio nos lo lleváramos los mexicanos como sociedad, como reconocimiento al mérito de sobrevivir en constante crisis económica, devaluación, poca chamba y mal pagada, además de contar con unos gobernantes que neta que son bien manchados y come-solos. Aún así, el mexicano se alcanza a echar una garnachita y un taquito de carne de dudosa procedencia, pero eso sí: con salsita.

Pero bueno, nos podríamos preguntar: ¿cuál es la importancia de este premio para el drama de la vida? Pues, resulta que el que gana este premio es porque su-pues-ta-men-te hace descubrimientos bien cabrones en materia de ciencia económica para la mejora de la vida de los que habitamos este cochino planeta, pero ni madres, según las críticas, este premio nomás sirve pa estarse sobando el lomo entre la misma bandita que piensa igual y que le vale queso el mundo entero.

Para empezar debemos decir que hay un pedo desde el nombre mismo, existe el Premio Nobel de la Paz (que se los dan, por cierto a cabrones que han matado a un chingo de banda, como Obama, por ejemplo), existe el Premio Nobel de Física (quizá este sea el más cotorro, porque los descubrimientos siempre nos dejan en la pendeja, o sea, pensando en las profundidades y complejidades del universo que, cuando nos ponemos bien pachecos, nos la pasamos admirando y cuestionando el sentido de nuestra mismísima existencia.

Resulta que este premio de la economía recibe críticas, para empezar no se llama “Premio Nobel” como los otros, sino “Premio en Ciencias Económicas en memoria de Alfred Nobel”, es como cuando de chiquitos nos compraban en la fayuca los carritos “Jot-Wheels” o cuando nos compramos unos tenis “Ribuk”, o cuando el respetable contrata blim en lugar de Netflix, es la misma chingadera, pero no es igual. Las críticas a este “premio nobel económico” vienen de los siguientes hechos:

  • el Premio Nobel de a neta empieza a otorgarse en 1901, sólo es hasta 1968, 67 años después que se les ocurre entregarlo también para la ciencia económica
  • el 65% de los galardonados han sido gringos, mientras que el 15% son británicos, es decir, nomás se andan sobando el lomo entre los que piensas igual
  • Incluso una parte importante de los mismos galardonados han criticado este pedo, por ejemplo, Gunnar Myrdal (economista sueco), o Von Hayek (economista austriaco) señalan que está de la verga que premien a uno cuando hay 3500 puntos de vista diferentes sobre un proceso tan complejo como lo es la economía(por cierto, les recomiendo a los lectores que se tomen 10 minutos de su vida y se chuten este video donde Von Hayek se sube al ring con Keynes al ritmo de hip-hop)
  • La lana del premio no viene de la Real Academia de las Ciencias de Suecia, sino de un pinche Banco, si, de esos cabrones que nos cobran por prestarles nuestro propio dinero con el que hacen biznes, en este caso: el Banco de Suecia.

Pues bien, este año, los banqueritos de Suecia decidieron darle el premio a Oliver Hart y Bengt Holmström, un gringo y un finlandés respectivamente, pero que trabajan ambos en instituciones gringas: EL MIT (Massachusetts Institute of Technology) y Harvard University. Estos batos ganaron el galardón por sus trabajos en: La Teoría de los Contratos. WOW!

 

Expliquemos súper brevemente a qué se refiere: lo que el Banco de Suecia está laureando es que en todas las transacciones de la economía existe un dinamismo económico que debe ser puesto en los contratos jurídicos entre las partes, es decir, los contratos de trabajo o servicios deben ser más chingones para que la cosa no se desequilibre, ¿cómo le hago para que un godín otorgue toda su creatividad y no se agüite de que lo tienen 10 horas chambeando en pendejadas? ¿cuando conviene tener un salario fijo? ¿cómo le hacemos para des-incentivar la corrupción o que un cabrón le cucharee las ganancias al patrón?  ¿cuándo conviene contratar a un privado para recolectar la basura? Todas estas preguntas no son nuevas, la neta, pero lo que se puede ver es que hay una preocupación que viene del despelote de la crisis del 2008 (que por cierto, todavía no salimos).

A mi consideración, lo que los fresillas del pensamiento económico están haciendo es aceptar que hay un pedo, que el mercado no se equilibra solito, pero en lugar de analizar al sistema capitalista en toda su complejidad histórica, pues les parece buena idea agregar cláusulas en los contratos. La idea es la siguiente: quien vio la película esta del Lobo de Wallstreet con nuestro amigo Leonardo DiCaprio, se puede dar cuenta que los lobos de Wallstreet le ponen aguacate hasta al guacamole simplemente porque PUEDEN, es un maldito poder, no un desequilibrio, de hecho la maldita crisis es porque el capital financiero no se puede regular, para que estos cabrones nos salgan con que si metemos un mejor contrato, los lobos se volverán mansos perritos juguetones.

En fin querido hocicón, disculpen que medio me haya encabronado en el último párrafo, pero es que son mamadas, ahora lo que va a pasar, como con todos los premios anteriores en Economía, es que los autores se van a cuajar, van a viajar, les van a publicar en todos lados por haber señalado que hay que ponerle alguna especie de cascabel al gato (incentivos y la chingada) pero nadie, jamás, ni de chiste se atrevería a intentar ponérselo. Así, qué chiste.

 

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