by and published by Richard Dighton, hand-coloured etching, published October 1817

“Si dejamos que intereses privados controlen nuestra moneda, ‘tons el sistema dejará encuerados a nuestros hijos sin que ellos se den cuenta”
– dicen que no dijo Thomas Jefferson, pero ps está clarito que sí

Mi querid@ hocicona u hocicón, ya sabes que este rinconcito es poco pretencioso, pero eso sí, muy auténtico… pásale a lo barrido, toma asiento, dale un sorbito a tu café que ahorita te vamos a seguir platicando un poco de esta historia del espíritu chocarrero de “El Amshel”, sus aventuras y cómo esta forma de pensar ha moldeado nuestra civilización al día de hoy.

Como ya dijimos en 1776 pasaron varias cosas, que se fundó la Corporación de los gringos, que Adam Smith dijo que lo que rifaba era ser egoísta, y que el Amshel y sus cuates juraron hacerse de Todo cuanto había bajo el cielo.

Pues total que uno de tantos Príncipes Williams de ese entonces, monarca de los británicos (no el de orita) usaba esclavos como soldados, endeudándose con el Amshel para atacar a los gringos y para exigirles que les pagaran los impuestos a la corona británica, pero luego unos gringos muy valentones les dijeron que nel, que ni mergas, que le cayera y pues se dio la guerra de la Revolución de los gringos.

Era 1791, y ya sabe, en todo el continente americano se respiraban aires de que algunos valedores ya no quería que los europeos fueran el centro del universo y de la galaxia, pero entre los gringos (como en todo América) había nefastos como Alexander Hamilton (haga de cuenta como los que querían que Maximiliano fuera emperador de México) que decían que estaba chido que la familia del Amshel, los “Rotschild” financiaran al ejército de los gringos, pero ya se la sabe, pues para pagar esa deuda, tenían que poner la maquinita de los dólares, un banco central de manos privadas obvio Rotschild (típico argumento del FMI) llamado el “First National Bank”.

Esto hizo que más de un gringo que cantaba la canción del “Land of the Free” se nos sintiera muy en su “Home of the Brave” (los típicos chairos como Thomas Jefferson, James Madison y Andrew Jackson), por lo que el gustito del Banco Central Rotschild nomás les duró el permiso inicial de 20 años. Cuando se venció el plazo de la concesión de este primer banco central, el congreso gringo les dijo que nel, que nadie les iba a renovar nada y que a jugar sus jueguitos piteros de Monopoly a otra parte porque los gringos iban a acuñar su propio dinero conforme lo necesitaran (como debe ser), lo que hizo enchilar a los Rotschild.

Cuentan las malas lenguas que dijo: “o me renuevan la concesión, o los meto en una guerra y les recuerdo qué se siente el dolor en la frente y que sean colonia”, y pues eso hizo que los gringos se metieran en una segunda guerra contra Inglaterra en Mayo de 1812. El “Amshel” falleció en septiembre de 1812 🙁 (me cae que del coraje), pero pos dejó instrucciones muy claras en su testamento para que sus hijos le siguieran al cotorreo.

Obvio que los gringos pidieron prestado otra vez (segurito a los Rotschild o a un prestanombre de ellos, a quién más) y la deuda de los gringos se elevó de $45 millones de dólares de ese entonces (sepa lo que eso signifique ahora) hasta $127 millones cuando James Madison Jr era el presidente de nuestros vecinos amigos.

Aquí quiero abrir un paréntesis ( en 1814, a Natan, uno de los 5 hijos del Amshel le dieron un contrato para acuñar la moneda de los soldados británicos, y bueno, el Amshel ya se había encargado de establecer una red mercantil muy cabrona en las Europas e inclusive estos compas ya financiaban a ambos bandos de la lucha de hegemonías de Napoleón en Europa.

Era tan amplia y poderosa la red de información, que Natan supo antes que nadie que le estaban partiendo el queso a Napoleón (Junio 18 de 1815) en la Batalla de Waterloo.

Tons este vato, agarró la información el 20 de Junio, y le dijo al gobierno – hey, le están partiendo la mandarina a Wellington, pero obvio nadie le creyó.. entonces el vato comenzó a vender todas sus acciones del mercado británico, creando un frenesí de venta de acciones y deuda llevando su precio a “casi regalado”, y con sus agentes comprando “por detrás” todo en precios de ganga.

Cuando el 21 de Junio a las 11 pm, se supo que al que se habían ajustado era a Napoleón, pos este vato ya había comprado toda la deuda a precio de risa, y cuando todo volvió a su precio normal, cual película de Russell Crowe (no el Gladiador, la otra), este vato ya se había hecho el dueño del Banco Central de Inglaterra, asquerosamente rico, acreedor de casi toda la deuda pública de Inglaterra y prácticamente dueño de la economía inglesa) cierro paréntesis.

Aquí vemos al Gladiador que viajó al futuro para representarnos la famosa escena de “trading” Nathan Rotschild en Londres, pero como en el 2006, ilustrando cómo se hizo asquerosamente rico el hijo del Amshel . 

Bueno, de vuelta a gringolandia, con eso que los británicos se pusieron todos locochones y hasta quemaron la Casa Blanca (pa’ que vean que esto de atacar símbolos gringos no es nada nuevo) y otros edificios desde 1812 hasta que James Madison dobló las manitas y puso otro Banco Central en Diciembre de 1815, y el Congreso aprobó este asuntito en Enero de 1817 con un gerente Rotschild, Nicholas Biddle, para formar el Segundo Banco Central Rotschild en Gringolandia, el “Second Bank of the United States” (y nosotros por acá en plena guerra de Independencia).

Neta que reflexionando esto, me da la “sospechosista” impresión que el Amshel y Natan financiaron a Miguel Hidalgo y a Iturbide en algún punto de su guerrita de Independencia de 1810 a 1821. Pero qué voy a saber, si nomás soy un conspiranóico.

 

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