Todo indica que el consejo editorial del Hocicón es antisistema (nos cagan las noticias oficiales, los políticos que administran la miseria, el sistema económico de repartición de camote para la banda), pero ¿eso significa que el Peje tiene un cheque en blanco con nosotros?

No vamos a hacer el caldo gordo a la derecha, repitiendo que en realidad el PG es un millonario excéntrico que juega a ser pobre y que su único sueño en la vida es ponerse la banda presidencial, capaz que nos demanda como al Wall Street Journal. Pero sí nos preocupa su salud mental.

Mi abuelo empezó igualito: perdió la capacidad de razonar con cierta velocidad, las ideas le llegaban en abonos chiquitos y un día lo encontramos en la calle persiguiendo palomas. Mi abuelo dio lo que tenía que dar, está bien que chochee; pero el Peje es el paladín de la izquierda, necesita lucidez, traer la ardilla en esteroides, reaccionar rápido en los debates, traer los datos al dedillo, controlar a entrevistadores furibundos a sueldo. No se puede aventar una tercera ronda de elecciones y esperar el triunfo sólo señalando a “la mafia del poder”.

Sí, ahorita está arriba en todas las encuestas, pero sabemos que Televisa todavía no desata las tormentas de mierda como en 2006 y 2012. El problema es que es el candidato más querido, pero también el más odiado. Cualquier priísta o panista dejaría de votar por el candidato de su partido con tal de que no gane AMLOVE.

Pero, como con Forrest Gump, ¿debemos morir de ternura por el PG porque su corazón está lleno de bondad?, ¿debemos esperar que la suerte le sonría y se convierta en nuestro héroe? Tal vez sea tiempo de buscar un perfil fresco, que cuente con los ideales y las bendiciones del PG nuestro mesías salvador, que hagan campaña juntos, que se rife en debates, entrevistas y discursos, que levante pasiones con su solvencia intelectual, ¡¡algo distinto chingadamadre!!

Al fin de cuentas esto no se trata del PG, se trata del país, de aprovechar todo el asco y la rabia de la raza con las pendejadas del gobierno de Peña; capitalizar las ganas de cambio. Tener a López como puntero de la izquierda es regalarle la presidencia al PAN en 2018.

El pedo mis estimados hocicones, está en que Andrés Manuel López Obrador (¿a poco no está cagado decir el nombre en voz alta?) corre el riesgo de pasar a ser un politiquillo más por andar de terco y obstinado, sí en el 2006 y en el 2012 se perdió la presidencia por culpa de esa Mafia de la que nos habla hasta el aburrimiento (en realidad sí existe ese grupo de poder, eso no es nada Reptiliano), en el 2018 y ya con dos elecciones en la espalda, la culpa y responsabilidad de dejarle el poder al PAN o PRI recae principalmente en él, ya está grandecito como para no entenderlo.

En fin, el consejo editorial de este Hocicón se retira por unas chelas para seguir reflexionando al respecto. Volveremos al tema pronto.

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