Alguien pegó estas imágenes enfatizando el parecido entre ambos: los dos pueden señalar con el dedo índice de la mano derecha.

Hace rato que se rumora por los pasillos que el Peje y Trump son tal para cual, un par de populistas de mierda. Ahora que el gringo loco, durante su tercer y último debate con Hillary Clinton, ha dicho que no sabe si va a respetar el resultado de la elección el próximo 8 de noviembre, el rumorcillo sobre el parecido con el Peje se ha intensificado. Pues nadie olvida que AMLO nunca reconoció al Presidente “espurio” e incluso tomó protesta como “Presidente legítimo”.

#NoManchen! #NiUnaMenos
#NoManchen! #NiUnaMenos

Vámonos recio, ¿los dos son populistas? Wikipedia distingue dos tipos de populismo (¡¿Ahora qué?! ¿A poco creen que en El Hocicón tenemos tiempo de consultar el pinche Diccionario de Ciencia Política? Mameeen!! Tenemos vida), un populismo visto como algo positivo y otro como negativo. Está papita: cuando nuestro iletrado presidente, Peña, fue al gabacho a decir “cuidado con el populismo”; Obama, que estaba presente, le contestó “yo soy populista”. Peña se refería al populismo negativo: chorear a la perrada con que les van a bajar las perlas de la virgen si votan por tal candidato; Obama se refería al positivo: hacer política teniendo como objetivo principal el alivianar la amarga vida de la perrada.

Trump siendo un hijito de puta.
Trump siendo un hijito de puta.

De entrada Trump piensa que si eres millonario eres la verga y si estás jodido eres un “loser”. Definitivamente no tiene pasión por servir a la perrada; sin embargo, les endulza el oído diciendo que expulsando del gabacho a nuestra raza de bronce va a hacer que la vida de los güeros sea más chida. *Estámpese sello de populista negativo y archívese*.

El Peje también le habla a la raza jodida, pero sus políticas en el antiguo y extinto reino del Distrito Federal fueron encaminadas a librar a la banda más cutre. Los viejecillos chilangos nunca olvidarán que les dio sus pensiones por estar con un pie en el sepulcro; siempre está prometiéndonos nuestras flamantes refinerías de petróleo si gana las elecciones; además de “no robar, no mentir y no traicionar al pueblo”. *Estámpese sello de ambigüedad, pero tirándole a populista en sentido positivo*.

Ahora, los dos le entran a las elecciones. Si ganan, todo bien; pero si pierden, ya no les gusta el jueguito. Al cabrón del Peje le robaron la elección en 2006 a plena luz del día y a la vista de todos. Según una consulta de Mitofsky de 2007, dos de tres pelados mexicanos creían que en 2006 hubo fraude. O sea que si no fue fraude, era su hermano gemelo, por que se le parecía bien cabrón. El mismo Tribunal Federal Electoral, que sirve para dos cosas (una es valer mucho camote), señaló que sí estuvo bien puerca la elección, pero que no era pa’ tanto.

Por su parte, Trump ya está chillando y todavía no le pegan, aunque recordamos que la Hillary (no es prima de la Britany) le metió dos tres golecillos a Bernie Sanders, como no queriendo la cosa.

#NoEraPenal
#NoEraPenal

Es como el fútbol, querido hocicón: a veces es penal y a veces no, depende de que tan puerco es el otro equipo. Si te rompen la pata, ni modo que no la hagas de pedo, pero tampoco se trata de aventarse clavados como… Roben, delantero Holandés *swallow sadness*  :'(

 

Conclusión: no son iguales, “no manchen”.

No se pierdan nuestra próxima entrega, “AMLO vs. EZLN”, donde discutiremos este tweet:

El Peje tirando toda la mala leche del mundo a los zapatistas.
El Peje tirando toda la mala leche del mundo a los zapatistas.

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